Desde pequeña (por razones que explicaré mejor en mi libro) escribir ha sido parte esencial de mi vida. Puedo confesar que gracias a ello, le encontré sentido a mi existencia cuando a muy corta edad; le pedía a Dios que me llevara con Él.  Por eso sé que escribir y un Dios que siempre me bendijo, fueron mi salvación.

Cuentos, ensayos, canciones, mensajes para reflexionar y poesías es parte de lo que hago a través de las letras que forman las palabras que salen de mi alma. Recuerdo que en séptimo grado escribí la canción de la clase graduanda de noveno allá en la Josefina Muñoz de Bernier en Patillas. En algunas de mis graduaciones también escribí y declamé la poesía y compuse canciones. Siempre participaba en certámenes de oratoria y redacción y me hacía feliz representar a mi escuela.

Como algunos saben, este año planifico publicar mi libro, Un espacio de reflexión , pero el COVID-19 ha hecho retrasar ese proyecto de vida. Sin embargo, he aprendido que las cosas se dan en el tiempo correcto.

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Mis personajes dan vida a historias que motivan al lector a pensar en las situaciones que afectan a la sociedad para que descubra la capacidad que tiene de enfrentar las circunstancias adversas de su propia vida. Por eso digo, «El mundo es mejor, si tú lo eres».  En nuestras manos no está cambiar todo lo malo que ocurre en el mundo, pero sí luchar para convertirnos en algo mejor y productivo para el mundo. Así, paso a paso, llegaremos juntos a la meta.

Si les gusta leer y desean conocer algunas de mis historias, les comparto el enlace de mi página Un espacio de reflexión en Facebook.

https://www.facebook.com/espacioyreflexion

Iris Yolanda Cintrón Un Espacio de Reflexión Tríos y Boleros

Además de publicar un libro, otro de mis sueños ha sido convertirme en compositora. Por eso siempre he lamentado no haber tenido alguna formación o conocimiento musical para poder lograrlo. De modo que en mis horas de inspiración cuando escribo versos, aunque pensados como canción, terminan siendo únicamente poesía. Aunque bueno, en honor a la verdad el trovador Jovino González me hizo el honor de cantar en la 10 Velada Nacional de Tríos unas décimas que compuse («Regreso a mi Borinquen») y tengo varias maquetas musicales de arreglos que han hecho a cuatro de mis poesías; gracias a Rafael Avilés y Ricardo Escajadillo.

Lo que me satisface es que no importa qué, escribir siempre libera mi alma cuando me hace viajar al destino más importante, el corazón. Más aún, cuando puedo tocar una vida con mis historias para reflexionar me siento útil en un mundo tan necesitado de amor y acciones positivas.

Aquí les comparto algunas de mis letras y también una de las maquetas musicales.

Título: «Mis ganas de vivir»

De algo vamos a morir,
decía mi abuela querida.
Pero habiendo mil razones
para dejar este mundo,
aunque tenga mil heridas
y un profundo dolor,
prefiero dejar esta vida
suspirando de amor.

Sé que esta enfermedad
robó mis mejores años.
Pero no me hace olvidar
lo mucho que te extraño.
Si este amor fue un desatino,
al menos es suficiente
para aceptar mi destino
y hasta morir sonriente.

No siempre he sido sincero
pero en algo no te miento.
Que en mi hora final
en ti pensaré contento.
Siendo lo que más quiero
que malo puedo sentir.
Si tú fuiste mi tormento
y también mis ganas de vivir.

…Si tú fuiste mi tormento
y también mis ganas de vivir.

Si tú quieres venir
y tomarme de la mano.
Tocar de nuevo tu piel
hará revivir nuestra ermita.
¡Qué más puedo pedirle
a esta vida bendita!
Si en paz dejo este plano
viendo tus ojos de miel.

No siempre he sido sincero
pero en algo no te miento.
Que en mi hora final
en ti pensaré contento.
Siendo lo que más quiero
que malo puedo sentir.
Si tú fuiste mi tormento
y también mis ganas de vivir.

…Si tú fuiste mi tormento
y también mis ganas de vivir.

Título: «Hasta la eternidad»

El amor más sincero
lo descubrí al conocerte.
Hubo magia al instante,
fue inevitable quererte.

Cuando estás a mi lado
ya no existen tristezas.
Se iluminan mis días,
con tu increíble belleza.

Se alargan las horas
si no estoy contigo,
y se convierte el reloj
en mi aliado y amigo.

Nunca voy a dejarte,
mi divina ilusión.
Si eres tú la canción,
que me da felicidad.

Mi vida, puedo jurarte
cuando te miro al espejo,
que seguiré tu reflejo
hasta la eternidad.

Faltarían mil vidas
para yo agradecerte
el amor que me das,
el honor de tenerte.

Se alargan las horas
si no estoy contigo
y se convierte el reloj
en mi aliado y amigo.

Nunca voy a dejarte,
mi divina ilusión.
Si eres tú la canción,
que me da felicidad.

Mi vida, puedo jurarte
cuando te miro al espejo,
que seguiré tu reflejo
hasta la eternidad.

Título: «No lo sabía»

Sabía que no era yo
quien cuando temes,
arropa tus miedos.

Sabía que no era yo
quien cuando lloras,
te ofrece un pañuelo.

Sabía que no era yo
quien cuando duermes,
cuida tu sueño.

Ya sabía, ya sabía, te juro ya lo sabía

Pero no sabía que tú no le amabas, 
que ante el temor, lágrimas o alegrías
le agradecías, pero algo te faltaba.

No sabía que tu amor se resistía
y que, de él, ya nada te enamoraba.
Porque era yo, el hombre que querías.

No sabía, no sabía, te juro no lo sabía

Tu carta de confesión
en mi viejo baúl,
yo conservo.

Y mientras la leo
quiero ir a buscarte,
pero no me atrevo.

Te seguiré amando
y me condenaré,
a vivir incompleto.

Porque ante Dios
eres su mujer
y yo un amor secreto.

Pero no sabía que tú no le amabas, 
que ante el temor, lágrimas o alegrías
le agradecías, pero algo te faltaba.

No sabía que tu amor se resistía
y que, de él, ya nada te enamoraba.
Porque era yo, el hombre que querías.

No sabía, no sabía, te juro no lo sabía

Maqueta musical de la poesía, «Beso robado».

Si llegaste hasta aquí, gracias por dedicar de tu tiempo para leer, escuchar y conocer un poco acerca de mi inspiración.  Y recuerda… «Cuando se acaben las palabras, deja que lo diga una canción».