Llevo días queriendo publicar este escrito, pero las circunstancias por las cuales estaba pasando el país (y de las que aún no sale del todo) merecían (y merecen) respeto y espacio.  El país entero estaba (y aún está) con su atención, principalmente, concentrada en el futuro de Puerto Rico y quién estará liderando como Gobernador (a) esos esfuerzos.  Sin duda, hechos y momentos históricos que no tienen precedentes y requieren de oración y unidad de propósitos para poder echar el país pa’ lante.

Ahora bien, ustedes recordarán que esta servidora regresó a la patria en enero 2019 para trabajar diferentes iniciativas (como el Proyecto de Ley) y otros esfuerzos a través del Blog para hacer más por la promoción del género del bolero y la música de tríos.  De hecho, por eso desarrollé la nueva iniciativa “De mi Carpeta al Corazón en IMAGEN” donde en vez de realizar entrevistas o reportajes de forma escrita lo hago en video. Desde que llegué a la isla no paré de trabajar asuntos relacionados al Blog y gracias a la gerencia de emisoras, locutores y músicos también pude participar de muchas entrevistas en medios de comunicación.

Aunque la idea era radicar 1 año o año y medio en mi tierra para los fines antes mencionados entre otros, lamentablemente no pudo ser así.  Hice el mejor esfuerzo posible, tratando de conseguir un empleo que me permitiera estar por el tiempo planificado, pero no pudo ser.  De modo, que hace unos días regresé a los Estados Unidos.  Mi salida coincidió con la crisis de los pasados días sin siquiera imaginarlo y por ello, como les dije al principio, no creí apropiado publicar algo al respecto.  Wilma y Wichy, quienes yo llamo los ángeles del Blog, saben que así es.

Esto no cambia para nada mi seguimiento a los asuntos pendientes como el P. de la C. 1966, que, aunque pedí fuera retirado por causa de una enmienda, si la misma se elimina, podría seguir su curso y luego de aprobarse convertirse en ley.  De la misma manera, la promoción de la 10ma Velada Nacional de Tríos que será un evento histórico y aprovecho para agradecer al productor Sol Reyes por confiar en mí aun conociendo que tenía programado mi regreso a NC.  Asimismo, la continuación de mi trabajo a través de entrevistas.  De hecho, si consiguiera auspiciadores me encantaría viajar periódicamente a la isla para grabar y realizar diferentes proyectos.

Estos pasados 7 meses fueron de mucho sacrificio a nivel personal y familiar, pero todo queda resarcido con la satisfacción de haber hecho tantas cosas desde que pisé suelo boricua.  Volver a ver familiares y viejos amigos así como conocer nuevos amigos y artistas además de vivir nuevas experiencias que serían demasiadas para detallarlas aquí.   Sin embargo, reitero mis más sinceras y expresivas GRACIAS; como bien señalé en mi escrito del 1er Aniversario de DMCC.

Gracias a todos los que creyeron y creen en mí y mi trabajo por su confianza y ayuda.  Les adelanto que llegué a NC con las manos llenas así que pendientes al siguiente bloque de entrevistas.  Por eso titulé este escrito “Pa’ trás, ni pa’ coger impulso” porque el compromiso sigue siendo el mismo del primer día.  Yo sabía que mi regreso a la isla era algo temporero, solo que pensé que duraría más.  Como cristiana sé que todo obra para bien y con un justo propósito.

Yo sé que mi isla no está pasando por su mejor momento y que hace años vive una recesión económica.  Tengo mucho que compartir como boricua en la diáspora (y comencé hacerlo desde el 2018 sin respuesta) para que el poder legislativo o ejecutivo implemente estrategias dirigidas a lograr que puertorriqueños alrededor del mundo puedan planificar su regreso a la isla de forma incentivada.  De modo que se inserten en la fuerza laboral y ayuden al desarrollo económico.   Ojalá me escuchen algún día.

Por lo pronto, habrá Iris Yolanda para rato porque como autora del único medio dedicado, exclusivamente, al género del bolero y la música de tríos en Puerto Rico, tengo una responsabilidad mayor.  Que vivan nuestros compositores, cantantes y músicos y recuerda… “cuando se acaben las palabras, deja que lo diga una canción“.

¡Hasta la próxima!